Son tiempos líquidos
En el año 1936, se dio a conocer al mundo el largometraje “Tiempos modernos” (Modern Times) el cual fue escrito, dirigido y protagonizado por el británico Charles Chaplin. Esta película reflejaba las condiciones que vivía un empleado de la clase obrera en la época de la Gran depresión, por la irrupción de la masiva industrialización y la gran producción en cadena que se produjo.
“Tiempos Modernos” retrata a una sociedad altamente estable dentro de su realidad, sin cambios; de identidades personales y sociales férreas, en donde los obreros trabajan, para poder ganarse la vida, laborando como máquinas, todos muy similares entre sí, excepto el personaje que encarna Chaplin, ya que él no encaja en el engranaje compuesto de trabajadores.
¿Existía la libertad en esa época? Según lo que desprendemos del film, no. La libertad y movimiento no existen, la sociedad, y especialmente los trabajos se guiaban por un régimen altamente burocrático, sólido y sin mayores altibajos.
Más tarde hacia finales de la década de 1960 y a principios de los años 1970, Marshall McLuhan, filósofo, erudito y profesor canadiense, acuñó el término “aldea global” para describir la conexión global que comenzó a gestarse forjada por los medios electrónicos de comunicación masiva que hoy en día conocemos como algo natural y altamente necesario, la cual revolucionó e hizo conocidos muchos conceptos que hoy en día utilizamos, en especial en los medios de comunicación, redes sociales y en la internet en general.
Para McLuhan, el globo terráqueo se convirtió en una especie de aldea de gran envergadura ya que las personas, gracias a medios masivos de comunicación como la televisión, radio, computadoras, entre otros, pueden enterarse de todo, en todo momento (prácticamente en vivo) de lo qué pasa en cualquier lugar del mundo, desde lo que le ocurre a tu vecina, hasta lo que sucede en Bagdad. De este modo fueron surgiendo conceptos cómo inmediatismo, globalización, redes sociales, etc.
McLuhan sostiene que el desarrollo de la ya mencionada aldea global modificó la esencia del ser humano, ya que no sólo cambió su manera de comunicarse, sino que también su organización social.
Hoy en día en la aldea global lo icónico-simbólico tiene más peso que lo real, como ejemplo, no pesará más ganar un evento bélico como una guerra, sino que se ganará realmente cuando y de la forma que esto aparezca enunciado en los diversos medios de comunicación, para que así la sociedad se entere y comprenda a cabalidad que se obtuvo un triunfo, de hecho, eso ¿Te recuerda a tu perfil de masivas redes sociales como Facebook, Twitter o Linkedin, en las cuales puedes enunciar algo como un hecho, que quizás ni si quiera es real?
Sabemos muy bien que desde sus inicios la escritura y más tarde la imprenta, han sido medios que han generado los mayores y extraordinarios cambios en la sociedad, lo cual nos hace pensar y decir que desde aquí la sociedad comenzó a “derretirse”, sí, a derretirse igual que los polos de nuestro planeta, que hace años amenazan con disolverse completamente influidos por el calentamiento global.
En la actualidad a nivel mundial estamos corriendo desde una modernidad sólida (donde todo estaba bajo control) a una postmodernidad más bien soluta (de cambio constante), pero ¿A qué nos estamos refiriendo con todo esto? ¿A qué queremos llegar?
Los líquidos a diferencias de los sólidos no conservan una forma definida por mucho tiempo, y están constantemente dispuestos a cambiarla. La fluidez es una metáfora que nos hará re pensar la modernidad actual.
Después del ferviente análisis que acabamos de hacer, nos queda claro, que la gran revolución social y tecnológica fue y sigue siendo, esto no para, pero aún hay más, más opiniones, ideas y teorías, esta vez de don Zygmunt Bauman, sociólogo, filósofo y ensayista polaco de origen judío, el que plantea muchas cosas muy interesantes.
Bauman indica que hoy en la modernidad líquida las identidades son cambiantes, moldeables y dinámicas, muy al contrario de la época en la que se encontraba inserta la película “Tiempos Modernos” en los cuales los roles se encontraban fijos y establecidos a través de la vida.
Actualmente, como bien sabemos y nos han enseñado las redes sociales el “valor agregado” que cada persona puede poseer, es el gozar de una identidad flexible y versátil que se adapte y reinvente frente a las distintas mutaciones y evoluciones que el ser humano como sujeto particular puede enfrentar a lo largo de su vida.
Es más que sabido que hoy con las redes sociales podemos crearnos múltiples perfiles con los cuales exhibir nuestra personalidad, características y más, pero muchas veces ¿Es necesario?
En el mundo de hoy la felicidad se ha convertido de un deseo que solíamos querer como sociedad a un deseo totalmente personal e individual, la cual es buscada incesante y diariamente, alcanzándose temporalmente como un estado beneficioso, el cual de un minuto a otro se vuelve a perder, provocando una persistente insatisfacción en el ser humano actual.
Volviendo con Bauman, al plantear la modernidad y la sociedad líquida, con estos conceptos, él quiere referirse al proceso por el cual el sujeto tiene que pasar para conseguir integrarse a una sociedad cada día más global o globalizada… ¿Recuerdas cuando anteriormente hablábamos sobre la aldea global de McLuhan?, pero esto sin identidad fija, así como cuando fuimos adolescentes, más menos todos los que vivimos desde los años 80’ hemos visto cientos de “tribus sociales” desde los hippies y punks de los 70’ hasta los “flaites”, emos, otakus, entre muchísimos más. La identidad se tiene que inventar, reinventar, crear, modificar y/o pulir, en este momento cada uno es el propio editor de su vida.
En resumen se puede decir que desde hace años, estamos pasando de una sociedad rígida, sólida y estable, donde nos regíamos por una sociedad, cultura, economía, relaciones interpersonales previstas y permanentes a una sociedad y realidad liquida, que está en permanente cambio y movimiento continuo.
Como dijo Bauman en una entrevista, hoy en día no nos preocupamos de construir catedrales a largo plazo, si no, que vivimos en moteles (basta con mirar cómo se vive en Tokio y su ritmo de vida) y en tiendas (¿Sabías que hasta el año pasado Chile figuraba como el quinto país del mundo con más centros comerciales en América Latina?
http://www.emol.com/noticias/economia/2015/03/16/708154/chile-es-el-quinto-pais-con-mas-centros-comerciales-en-america-latina.html)
Las características de nuestra sociedad, es decir, la sociedad liquida, son la velocidad vertiginosa con la que vivimos, o intentamos vivir ¿Qué crees tú al especial al ver y conocer la vida diaria en Santiago de Chile?, además de la poca profundidad o más bien, la superficialidad con la que hoy se generan las relaciones (Sí, el amor también se volvió líquido, si te interesa saber o conocer este tema, puedes buscar en Google, hay mucha información y libros del propio Bauman hablando sobre eso), pero esto de la superficialidad, no sólo se extrapola a las relaciones, ya que en nuestros días, hasta estudiar, hacer tareas o trabajos de investigación se hace de forma superficial. Sólo basta con prender el pc, celular, Tablet o lo que sea, escribir en búsqueda de Google lo que se necesita y ya está, o sea, a nuestro parecer, también el carácter investigativo del ser humano se está perdiendo… o cambiando.
Otra característica muy gráfica, es que hoy la utilidad es más importante que el valor del objeto. Vivimos en un mercado global, en el cual nos tornamos objetos de consumo y grandes consumidores, cada vez queremos y deseamos más de lo que necesitamos. Antiguamente nuestros padres, abuelos y otros antecesores cuidaban sus pertenencias y preveían a futuro, en cuanto a alimentos y objetos, pero hoy todo es desechable, nada es estable. Así como un empleado de una empresa es totalmente reemplazable, nuestros celulares, computadores, ropa, también lo son.
También como ya mencionamos antes, presentemente nuestra personalidad no es estable, somos moldeables al medio y realidad. Hoy no estamos definidos por lo que hacemos, como antiguamente conocíamos al zapatero, la peluquera del barrio y más, hoy todos podemos ser lo que queramos, en el momento que queramos, el dinamismo y la liquides actual nos permite adaptarnos y reinventarnos constantemente.
Para finalizar cabe destacar que vivimos en una incertidumbre constante, ya que nada es tan cierto y consistente como lo conocíamos hace siglos. Hoy la economía puede girar y cambiar de un momento a otro, la política también puede dar vuelta, por ejemplo en el periodo de elecciones podría vencer un partido político nuevo recién formado, es cosa de ver a los nuevos políticos que nacieron en las tomas de colegios y en la “revolución pingüina”, junto con eso, las investigaciones científicas cada día nos muestran que nada es como parecía o como nosotros creíamos.
Como ya vimos, hoy los hechos nos toman por sorpresa, existen muchos caminos y ya nada es tan duradero y sólido como antes, las personas a los 20 o 30 años ya no tienen idea de que pasará con ellos, dentro de 5, 10 o 20 años, cosa impensada hace siglos atrás.
Hoy la responsabilidad de formar al ser humano y prepararlo se concentra en la educación, ya que la mayoría de los jóvenes no sabe qué hacer, pero si sabe que no quiere ser, de hecho Bauman menciona que no sabe si los jóvenes crearon la modernidad liquida o ésta creó a los jóvenes actuales, es nuestro menester no mirar a la educación como un producto desechable, si no, como un proceso de formación que le dé seguridad al joven de su mundo y de la realidad que vivirá.
Desde hace siglos hemos visto pasar por el mundo muchos cambios, que se han generado en los mismos grupos humanos, de hecho basta con mirar la evolución de las diferentes generaciones (ver: https://youtu.be/GnzzwpWV1Fw)
y darnos cuenta que los cambios, dinamismo. Incertidumbre e inmediatez son pan de cada día, junto con la globalización, nuevas tecnologías, multiculturalidad y todo lo que conlleva, en una sala de clases.
Bauman y su teoría al final nos lleva a reflexionar más allá de la sociedad líquida, amor líquido y educación líquida y nos da la pauta para trabajar sobre esto, para lograr adelantarnos a los posibles cambios que podrán aparecer en el camino, haciéndonos conscientes de que hoy el cambio es propio en nosotros y nos debemos adaptar a él, creando herramientas, adaptando estrategias o más bien usando nuestra personalidad líquida para subsistir.
Ahora son tiempos líquidos. ¿Te vas a adaptar?, ¿Te vas a resistir?, ¿O tomarás lo mejor de estos tiempos?
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